Eran alrededor de las 5 : 30 de la tarde, cuando Lorenza pegada en el vidrio del tren, contemplaba una bella puesta de sol que se desarrollaba entre la cordillera de la costa y las nubes, mientras sus pensamientos iban de tumbo en tumbo, pero siempre en el mismo tema, su resentimiento, su dolor, sentía pena de solo recordarlo, como le paso a ella algo tan injusto, tan retorcido; no lograba olvidar la cara demudada de él, aquella noche , que al volver de su trabajo , la llamó a la sala de estar y le dijo:
- fui por lana y salí trasquilado!
- de que estás hablando ?, preguntó ella asustada
- Esta tarde he llamado a Laura, mi subordinada, para pedirle me explicara lo errático de su conducta de lo últimos tiempos, y me ha dicho
- Creo que ya no le explicaré nada más porque presentaré mi renuncia.
- Pero como ?!, dijo él, por que ?
- Porque me resulta incomodo trabajar con el marido de la mujer de la que mi esposo se ha enamorado!. El tragó saliva y trato de sentir los pies en el suelo, para con voz ronca preguntar
- Perdón , no entiendo, de que me habla usted ?
- Mi esposo me ha confesado que se enamoró de su mujer, por unos segundos y a toda velocidad él ordeno su puzzle mental, diciéndole
- Tengo entendido que salieron un par de veces a tomar un café, pero es toda la información que tengo, parándose de su sillón ,se dirigió a la mesa lateral para alcanzar la cafetera,. le Ofreció una taza a Laura, haciendo esfuerzos sobre humanos para contener el temblor interno que le invadía. A lo cual ella se negó y dijo
- Lucas dice que aún cuando nunca ocurrió nada entre ellos, porque ella no lo permitió, se ha enamorado perdidamente.
Él trataba de articular palabras , pero le resultaba muy difícil,
- Aceptaré su renuncia, tráigala mañana, no sé que más decirle.
- No hay mas que hablar, mañana pondremos fin a nuestra relación laboral.
Lorenza desplomada sobre el sillón, no salía de su asombro, lo de ellos fue fuerte, por eso, el control que tuvo de la situación, la hacía sentirse en un pedestal que pocas mujeres, en su situación ,podrían alcanzar, pero nunca imaginó hasta donde había calado en el corazón de Lucas, como para llegar a confesárselo a Laura .
Su marido se dirigió hasta la puerta de calle y abriéndola le gritó en el tono más fuerte que pudo encontrar ,
- te quiero fuera de mi vida ¡
- te has vuelto loco ¡!. Lo que tú tienes que hacer es ponerme en un pedestal, porque nunca pasó nada con Lucas, gritó también, entre sollozos Lorenza
Sebastián fuera de si, seguía gritando
- Como voy a creer que un hombre se enamoró de ti aún cuando nada ocurrió, como me explicas eso!!
Lorenza, estupefacta ., trataba de cerrar la puerta , ya que con tanto gritó los vecinos se asomaron a ver que ocurría , no preguntaron nada, pero ella sabía que se habían quedado tras sus puertas para enterarse a que se debía el escándalo.
Los gritos de Sebastián continuaron
- Ves, no tienes que decir, porque estas tomando tiempo para inventar algo, y yo no quiero una mentirosa ponedora de cuernos en mi vida!!
Entre la vergüenza que Lorenza sentía por la afrenta pública que la estaba haciendo vivir su marido, y la estupefacción por lo que le decía .,sentía que ello era una horrible pesadilla de la que debía despertar. Un fuerte frenazo del tren la trajo nuevamente a la ventana, el sol ya no estaba y solo podía ver las nubes que lo ocultaban.
Metió su mano al bolsillo del abrigo para sacar la carta y releerla
“sé que estuve mal,…muy mal…pero me enceguecieron los celos,…por favor dame una oportunidad para que conversemos y aclaremos está situación , tú veras, que si lo permites, esto se convertirá en una absurda anécdota en nuestras vidas”…
- Las lágrimas rodaban por las mejillas de Lorenza, era todo tan absurdo!!..tan injusto…todo le dolía……como había dudado de ella, ella , que era una santa …una virgen como pocas….de que servía amarlo tanto como lo amaba….cuando él nunca había puesto las manos al fuego por ella, cuando lo merecía mas que nadie….
- Una oportunidad?!…pensó Lorenza….pero como?!…..que debía hacer él para reparar la afrenta pública que vivió?….en su mente y atravesada por su dolor no daba con la formula
El marido el cofesionario y la triste Lorenza

















30.05.06 @ 19:13