En un día como hoy Siete de Septiembre, a las Cinco Veinte de la tarde, del año 1981, mi Madre Adorada, mi querida Madrecita, se fue al CIELO. Y cuando besé su frente le susurré “Que seas Feliz donde quiera que vayas”, yo sabía que se iba al Cielo, no hay otro lugar donde pueda ir una persona tan maravillosa como ella era, tan llena de amor, el que brindaba a raudales a quien lo quisiera recibir, pocas personas he conocido, para no exagerar diciendo que ninguna, con esa capacidad de querer y entender a los demás, ya me quisiera yo , tan solo un 50 % de su bondad y de su espíritu cálido y pleno de cariño.
Hace 25 años que siento cuanto la amo en ausencia, cuanto la extraño y como la he necesitado en todos estos años, 25 años sin verla, sin abrazarla, sin darle un pequeñisimo besito.
Quiero rendir este homenaje a su memoría, para plasmar, todo el orgullo que siento, de que ese extraordinario ser, haya sido mi MADRE, para plasmar, todo el AMOR que le profeso hasta el día de hoy. Para decirle que desde mi pequeñez, he hecho todo mi mejor esfuerzo para seguir sus enseñanzas y su ejemplo de amar a los demás como Cristo nos pidió que lo hiciéramos. Que la amo tanto como el primer día que descubrí su mirada de infinito amor, su tierna y arrulladora sonrisa, su cálida mano acariciando mi mejilla, y que la extraño y necesito infinitamente.
No le gustaban los cementerios, la entristecían, siempre nos pidió, que nunca la visitáramos ahí, decía que nada de ella estaría ya en ese lugar.
Hace años que desestimé las religiones como expresión de espiritualidad
Me ha hecho feliz realizar esta especie de Réquiem virtual en mi querida ALDEA, con mis amigas y amigos bitacorinos, GRACIAS por compartir conmigo este momento tan especial y sentido para mi.
Que toda la PAZ y AMOR del Universo sean siempre con todos ustedes, con mi Adorada MADRE y también conmigo













