El café olía tan rico como cada mañana en aquella oficina de pueblo, hacia ya un par de años, que ella era su templo del trabajo, y otras cosas también ¡.je.je.je.
Su mente viajo rápidamente a aquellos días, en que vivió tan fuertes emociones, que aún no logra olvidarlas, ¿como olvidar lo que se reían, burlándose del juego que se habían inventado?, al que llamaron “Internet manual”, consistente en una caja donde se dejaban mensajes con los mas diversos nicks, poco a poco, lentamente se fue enganchando, con los mensajes que se cruzaban con “Peroné”, era un juego emocionante, nadie sabia quien era quien!!, y sin saber como, comenzó a vivir las mas intensas y exquisitas emociones, provenientes de aquella caja, que cada día le parecía más mágica, o era hechicería, o peor, magia negra? , porque, ¿ como explicarse, como podían disfrutar tanto, con nada, solo palabras, ideas, carcajadas nacidas de la entrañas, con cada ocurrencia que se generaba entre estos links, que parecían tocados por una singular , invisible indestructible conexión; ¿ de que otra forma explicar el latir de cada una de las células de su cuerpo, con solo pensarlo, recordarlo o leerlo?, ¿ como podía generarse ese estado de ensoñación, de enamoramiento fulminante, en el que vivió por algún tiempo que aun le parece indeterminado, meses, días, un segundo o nunca existió realmente?.
Como olvidar el deleite de buscar de reojo, algún gesto en algún rostro que delatara la identidad de “Peroné”, pero esa búsqueda, solo aumentaba la curiosidad que caracterizaba a “Cascada”, quien quería saberlo todo de Peroné, quería, que sus almas fuesen transparentes, la intensidad de lo que estaba sintiendo lo ameritaba. Pero a Peroné este exceso de curiosidad, le perturbó, haciéndolo caer en una trampa propia de su deformación profesional, y quiso leer bajo el agua, alucinaba sospechas por doquier.
Cascada comprendió, perdonó y siguió adelante, era feliz con tan poco, solo palabras y más palabras, historias jocosas que se inventaban entre los dos, ¿que la hacia sentir tan intensamente?, hasta el día de hoy no lo sabe, solo lo extraña, pero de tanto extrañar, la ausencia, se ha ido desgastando y borroneando, hasta convertirse, en la duda, de si tal placer en verdad existió, o solo fue, un magnifico invento, una poderosa emoción, solo creada por su fogosa imaginación.
“Dame solo una tarde contigo y veras”, le dijo un día, pero Cascada, sabía de lo imposible de este deseo, sería el fin del magnifico juego, ambos tenían sus vidas, sus cuentos armados, conocerle, solo destruiría la magia de tan profundas vivencias, la que saltando desde las letras, se internaban en sus corazones, haciéndolos soñar, con los mas bellos paraje, los mas tiernos encuentros de la ensoñación, se sentían tan reales, casi, los podía saborear, cuando cortaban su respiración, la pasión era tan intensa, que se volcaba en desesperación, al pensar hasta donde los llevaría todo aquello.
Todo quedo resuelto, definido, dibujado como una impotente y horrible estatua de sal, cuando un día, Peroné, clavó un enorme y doloroso clavo en su corazón, generado, por los mas bajos y desgraciados conceptos, para quien, había compartido con él, la magia multicolor de una forma de comunicación, hasta entonces desconocida para Cascada.
La oficina y el café nunca volvieron a ser los mismos














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10.01.07 @ 12:28