por
CONSTELACION
@ Domingo, 02. Sep, 2007 - 01:47:37 pm

La ciencia del Libre albedrío.
“A lo largo de la historia, las personas han hecho intentos de responder a las preguntas del libre albedrío a través de principios científicos. La primera mentalidad científica muchas veces mostró al universo como determinista, y muchos pensadores creían que era simplemente cuestión de recolectar suficiente información para poder predecir eventos futuros con perfecta precisión.
Esto motiva a los individuos a ver el libre albedrío como una ilusión. La ciencia moderna es una mezcla de teorías deterministas y estocásticas. Por ejemplo, la decadencia radioactiva ocurre con probabilidad predecible, pero no es posible, aún en teoría, decir exactamente cuando un núcleo particular decaerá. La mecánica cuántica predice observaciones solo en términos de probabilidad. Esto coloca dudas sobre el determinismo del universo. Algunos científicos deterministas como Albert Einstein creen en la teoría de la variable escondida, que por debajo de las probabilidades de la mecánica cuántica hay más variables (ver la paradoja EPR).
Esta teoría ha traído grandes dudas sobre sí misma, por las desigualdades de Bell, que sugiere que “Dios puede jugar a los dados en verdad” después de todo, quizás poniendo en dudas las predicciones del demonio de Laplace. El filósofo contemporáneo más importante que ha capitalizado el éxito de la mecánica cuántica y la teoría del caos para defender la libertad incompatible es Robert Kane, en La importancia del libre albedrío y otros escritos. Los argumentos de Kane, aun así, se aplican perfectamente a cualquier entidad “impensable” que se comporta de acuerdo con la mecánica cuántica.
Como los físicos, los biólogos han cuestionado el libre albedrío. Uno de los debates más odiados de la biología es el de “lo innato y lo adquirido”. Este debate cuestiona la importancia de la genética y la biología en el comportamiento humano cuando se compara con la cultura y el medio ambiente. Los estudios de genética han identificado muchos factores genéticos que afectan la personalidad del individuo, como en casos obvios como el Síndrome de Down a efectos más sutiles como una predisposición estadística hacia la esquizofrenia.
Aun así, no es certero que la determinación ambiental afecta menos el libre albedrío que la determinación genética. Los últimos análisis del genoma humano muestran que solo tiene hasta veinte mil genes. Estos genes, y el reconsiderado material genético intrón, y la nueva MiRNA, permiten un nivel de complejidad análoga a la complejidad del comportamiento humano. Desmond Morris y otros antropólogos han estudiado la relación entre el comportamiento y la selección natural en humanos y otros primates.
La síntesis de estos dos campos de investigación es que la genética humana puede ser lo suficientemente compleja para explicar tendencias del comportamiento y que los factores ambientales beneficiosos para la evolución tales como el comportamiento de los padres, y los estándares culturales, modifican estos factores genéticos. Ninguno de estos fenómenos, complejidad genética, o desventajas en el comportamiento cultural, requieren del libre albedrío para explicar el comportamiento humano. Sin embargo, la presencia de los genes que juegan un papel en algunas conductas, por ejemplo desórdenes mentales, no vuelve a un comportamiento automático, y los estudios sugieren que hay personas que sufren de una predisposición genética a ser más explosivos, pero el comportamiento violento no necesariamente se vuelve un rasgo en la conducta del individuo.
Parece que es necesario más de un gen, y un posible combustible ambiental para expresar el rasgo; esto sugiere que la naturaleza y la crianza juegan un importante papel en nuestro comportamiento. Algunos difieren y afirman que alguna forma de libre albedrío puede todavía existir, ya que el factor ambiental en el libre albedrío le permite a una persona manipular ese ambiente de manera tal que esta manipulación implique un compromiso entre su propio cuerpo y mente, porque una acción aislada no existe, una motivación parecida o comparable a ambos actos existe, y los factores genéticos permiten esas dos o más acciones ser tomadas en cualquier situación o momento, pero solo a veces ese compromiso puede significar un evento que no es al azar, al menos en algunas instancias, el argumento tiende a implicar.”
Fuente: Google.
Algunas veces, cuando he lavado mi auto, (reconozco que no son muchas, porque soy medio floja para ello y que si cuento con dinero, prefiero pagar para que me lo laven!), he observado el agua corriendo por el parabrisas, en dirección a la fuerza de gravedad(o sea, el suelo)y he visto, como las moléculas se bifurcan en sub- equipos, o subconjuntos de moléculas de agua, tomando direcciones, hacia la derecha o hacia la izquierda, de un eje imaginario, o simplemente, creando un espacio entre ellas, que las deja en apariencia, desplazándose por distintos caminos.
Será, que al igual que ocurre con las moléculas de agua, solo tenemos la ilusión de escoger distintos caminos, al crear un espacio entre un individuo y otro, espacio que nos permite observar “ diferencias” entre uno y el que no es uno. Pero inexorablemente nuestro destino es rodar vidrio abajo hasta llegar al suelo.?
Organismos como el SOL, otros planetas y otros sistemas planetarios.
Son mas complejos o menos complejos que nosotros como individuos?
El sol, la principal fuente de energía de la vida. El organismo indispensable para nuestra existencia, somos por él, cuando él se extinga, nos extinguiremos con él, un organismo con esta trascendencia, con esta importancia extracorpórea, podría ser “menos” que nosotros?, carente de libre albedrío?, carente de alma?.
Tienen entonces, la importancia que creemos que tienen, el libre albedrío y el alma?.
Es mas importante entonces, ser la energía para la existencia de otros seres, que elegir serlo?.
Para ser un sol, hay que dejar de pensar en si mismo primero que en los demás, hay que ser en función de los demás.
Conoces algún sol?.