Como comienza todo esto?...todo esto comienza con una conexión inalámbrica, - cosa extraña en los sistemas de comunicación, que son con cables o señales satelitales - , una conexión, entre una mirada y otra, entre una palabra y otra, que llega a un satélite, que sepa Dios, donde se encuentra!!, -porque acá , aún no se descubre-, y de ahí, rebota, al interior donde habitan las feromonas, elementos químicos corporales, que se activan por una señal externa y que desencadenan un vendaval de emociones maravillosas y pletóricas.
Mientras mas afinidades se encuentran con la persona a la que se está conectado, mas intensas y retroalimentadas se desenvuelven las emociones, los sentimientos.
Por otro lado si son muy diferentes las características de los involucrados, la conexión tiende a debilitarse, hasta, en muchos casos, extinguirse, y surgen frases como: “No ha resultado por incompatibilidad de caracteres”.
En otras palabras y a todas luces!, lo que se nos da fácil, es “amar” a personas como nosotros, y es eso , probablemente, lo que facilita la existencia, de este tan intenso reflejo, del amor que creemos que el otro siente por nosotros, pero que en realidad es solo eso, UN REFLEJO, del AMOR que nosotros sentimos, que sentimos por el otro, pero como el otro, tiene que ser muy parecido a nosotros mismo, para que podamos sentir que lo amamos intensamente, viene resultando, que lo que estamos amando es a nosotros mismos…..¿¿No será esto lo que Cristo nos quiso decir, con amaos los unos a los otros, como a si mismos???!!!!.
Esto en realidad es como un juego perverso, porque cuando descubrimos, vía desilusión de por medio, ya que los acontecimientos terminan no calzando con el reflejo del amor que nosotros sentimos, y, entonces y solo entonces, descubrimos, que lo que nosotros creíamos era el AMOR del otro por nosotros, no es tal!!, aparece la tremenda sensación de desilusión y desesperanza, pena y frustración, pero nosotros tercamente, vanamente, seguimos insistiendo, no queremos perdernos ese amor, sin darnos cuenta, de que, lo que en realidad estamos perdiendo, es el amarnos a nosotros mismos, a través del otro.
Una de dos, o aprendemos a amarnos a nosotros mismos, solo a través de nosotros mismos, o aprendemos a amar al otro por si mismo, sin importarnos que tan diferente es de nosotros, o de lo contario, siempre estaremos sufriendo por AMOR….y el AMOR es la antítesis del dolor!!!!
Que mundo tan loco!!!!














